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Este domingo 18 de agosto, Gloria Moneny inicia un nuevo recorrido de la caminata de los sin voz, instancia que reúne relatos de aquellos privados de libertad, quienes además son invisibilizados y doblemente criminalizados por la precariedad de las cárceles y las medidas corregidoras de los centros penitenciarios.

La violencia al interior de las cárceles del Estado de Chile, es aceptada y normalizada por la población y los agentes políticos quienes sostienen una dinámica que en vez de corregir el supuesto problema sólo lo acentúa más.

Una visión poco comprendida y que abre el debate de cómo se debe enfrentar la situación al interior de las cárceles donde la violencia y la violación a los derechos humanos hacia una parte de la población penitenciaria, se refleja en casos de violaciones, torturas psicológicas, consumo de fármacos -para mantener a las y los internos bajo control- y los golpes. El mal trato por parte de Gendarmería, y donde estos abusos son socialmente aceptados por la población en general.

No defiendo violadores

Es por esta razón que desde el 2015, la ONG Marco en Libertad realiza año a año la caminata de los sin voz, liderada por Gloria Moneny, mujer y luchadora por los derechos de los presas y presos de las cárceles de Chile. La reconocida activista cuenta con el apoyo de la ONG 81 razones y el Observatorio Social Penitenciario.

Este año la caminata inicia su recorrido el 18 de agosto en la cárcel de Osorno para ir subiendo por el territorio nacional, hasta llegar el 13 de septiembre a la ciudad de Valparaíso.

La idea del recorrido y la visita de Gloria a los distintos centros penitenciarios es poder hablar directamente con los presos para ver sus demandas, eso sí la activista deja en claro que ella “no defiendo violadores”, sino aquellos que por falta de oportunidades y el abandono de sus familias por buscar un sustento han tenido que “robar, porque la gente roba para comer, sobretodo las mujeres. Lo mismo que el microtráfico. La mayoría de las mujeres que se van presas es por vender droga para alimentar a sus hijos e hijas”. Siendo éstas mayormente abusadas y maltratadas por las “políticas abusivas de gendarmería”.

Este año una de las consignas de la caminata es visibilizar el estado de las mujeres que paren en las cárceles. Dónde sus hijos e hijas sufren de la violencia que ejerce gendarmería en algunas cárceles. Claro ejemplo de esto es el caso de una mujer que cumple su condena en el Centro de Estudio y Trabajo de Valdivia, una cárcel de carácter semicerrado, donde una mujer pasa 8 horas al día encerrada con su hijo recién nacido “mientras un violador se pasea libremente por el patio y él tiene más beneficios que esa mujer”.

Además Gloria recalca que muchas de las mujeres que tienen a sus hijos e hijas en las cárceles “no se atreven a hablar sobre los abusos de los gendarmes con ellas porque las pueden castigar quitándoles su derecho a ver a sus hijos o que se los lleven de su lado, pero nadie habla de eso”.

Para financiar la caminata la ONG Marco en Libertad organiza diversas actividades de autofinanciamiento para poder costear los gastos de movilización y comida. La próxima actividad está programada para el este 24 de agosto en la ciudad de Osorno. Más información pinchando aquí.