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Bajo el actual contexto, el lidiar con nuestras propias emociones y la incertidumbre generada por el crisis sanitaria a nivel mundial, puede provocar que las relaciones con nosotros mismos y nuestros seres queridos pueden complejizarse. Factores como el estrés y la ansiedad al mantenernos más tiempo en casa, producto de la cuarentena, aumentan afectando nuestra salud mental. En el caso de personas con trastornos de conducta alimentaria (TCA), lidiar con las restricciones impuestas por la pandemia puede ser aún más difícil.

El pasado 2 de junio se conmemoró el Día Mundial de Acción por los Trastornos de Conducta Alimentaria. Dichos trastornos son enfermedades de salud mental complejas, multicausadas, que afectan principalmente a mujeres y adolescentes. En el caso de Chile, los TCA alcanzan aproximadamente al 6% de la población alguna vez en su vida. De estos, un 3% sufre trastorno por atracón, un 2% bulimia nerviosa y un 1% anorexia nerviosa, siendo los más frecuentes y conocidos (Plan nacional de salud mental 2017 -2025 Minsal).

La psicóloga Tiare Gesell conversó con nosotras sobre los TCA, la importancia de nuestra salud mental, el autocuidado y cómo podemos enfrentar el actual panorama en el que nos encontramos. “Bajo el presente contexto el estrés ambiental es muy alto y tanto los trastornos de ansiedad como los relacionados a la conducta alimentaria están asociados al estrés. Es por esto que, el aumento a la exposición de la información, la contingencia, conocer las cifras de contagios y el aislamiento se traduce en mayores niveles de ansiedad en las personas”.

En los últimos meses hemos visto a través de internet cómo se viralizan memes y publicaciones que hacen referencia al aumento de peso en pandemia y la presión social de un ideal de “belleza” por mantenernos delgadas/os ¿cómo pueden afectar a las personas?
Al ingresar a redes sociales e internet recibimos de forma constante una gran cantidad de información e imágenes cargadas de estereotipos y muchas veces reflejan a través de bromas el temor por subir de peso y la exigencia por mantener un cuerpo delgado. Esto para una persona que ya está en una situación compleja de salud mental puede afectarle aún más, porque de cierta manera pueden sentir mayor presión social por mantenerse delgados. Ahora tenemos más tiempo en la casa, por lo tanto, estamos también más tiempo frente al computador, tv o celular. Si bien son medios que nos entregan mucha información, muy variada y de distintas fuentes, no siempre es la más adecuada en estos casos. Es muy importante regular la exposición a la información en este tiempo.

¿Qué estrategias de autocuidado recomiendas hacer en casa?
Es muy recomendable hacer rutinas diarias y establecer horarios, siempre dejando espacio para actividades de autocuidado, por ejemplo, escuchar música agradable que nos guste y relaje, leer un libro, aprender y desarrollar habilidades creativas que sean de nuestro agrado como tejer, pintar, dibujar, etc. También podemos experimentar con la meditación a diario, la cual no requiere mayor esfuerzo, y donde puedes acceder con un celular vía YouTube. Lo más importante cuando hay trastornos de la conducta alimentaria es centrarnos en conocer nuestro cuerpo y emociones. Validarlo, reconocerlo para así quererlo. Pero para eso es necesario el autoconocimiento y autocuidado.

¿Crees que las atenciones y terapias psicológicas a distancia podrían generar un mayor desinterés y desmotivación en las personas con sus tratamientos?
Hoy día los centros de salud no están haciendo atenciones presenciales, las sesiones y seguimientos se hacen por contacto telefónico o videollamadas y eso claramente puede provocar una desmotivación de la persona. El llamado es a no dejar las sesiones y tratamientos ya que estamos en un contexto inesperado y con mucha incertidumbre. Tanto los profesionales y los pacientes no estábamos preparados para esto, entonces debemos ir adaptándonos ambos a estas nuevas metodologías de terapia, para así validarlas y sacarles el máximo provecho. La fuerza de voluntad y la confianza depositada en las terapias es muy importante en este tiempo.

Mantener el contacto permanente con una red de apoyo, familiares y amigos también resulta trascendental en estos momentos. Evitar el aislamiento social y sacar provecho de la tecnología para conectarnos. “De esta manera amigos y seres queridos pueden evidenciar cualquier cambio de comportamiento en las personas que padecen un TCA y ponerse en alerta inmediata si es que la situación lo amerita”, señala Tiare.

Si bien las redes sociales pueden ser una vía y herramienta eficaz para apoyar a personas que padecen TCA, también pueden convertirse en espacios de riesgo, donde a través de distintos grupos se viralizan pruebas y retos “extremos” para bajar de peso. Sobre esto Tiare como psicóloga recomienda que los adultos estén pendientes de lo que hacen sus hijos, ya que, hay adolescentes y personas mucho más influenciables que otras. Las cuales pueden arriesgar su salud al exponerse a ciertos retos. “Es muy importante que exista supervisión de los adultos en cuanto a las redes que estén utilizando y el tiempo que dediquen a aquello”.

¿Frente a qué cambios debemos estar alerta ante un posible caso de un TCA?
Cuando las personas comienzan a tener pensamientos obsesivos respecto de su imagen es un antecedente para estar alertas. Esto acompañado de una fijación excesiva y un discurso centrado en su aspecto, cambios de ánimo y variaciones abruptas en el peso. Ahí hay que poner ojo y recurrir a especialistas para obtener ayuda.

En el artículo “Trastornos de la Conducta Alimentaria en Adolescentes y Jóvenes” (2015) de la Dra. María Verónica Gaete. Se señala que, debido al constante aumento de los TCA en las últimas décadas en el país, resulta sustancial que los profesionales de la salud no especialistas se familiaricen con la detección precoz y con el manejo apropiado de estas patologías. El tratamiento que se seleccione, debe responder a la multifactoriedad de las causas que desencadenan los TCA. De esta manera, es importante que se lleve a cabo por un equipo interdisciplinario, es por esto que, tanto la terapia psicológica como el apoyo de un especialista nutricional es trascendental para conseguir avances y mejoras en quienes los padecen.

Valentina Muñoz, nutricionista, nos compartió desde su área profesional algunos consejos tanto para quienes padecen algún TCA como para la población en general bajo este contexto de pandemia y confinamiento. “Siempre es importante comer en compañía, de esta manera podemos ver cómo se están comportando las personas al momento de comer y cuál es su relación con los alimentos. Las personas bulímicas y anoréxicas suelen vivir sus enfermedades en silencio y en forma solitaria, esto para que no los descubran al momento de suspender alimentos o propiciarse el vómito para eliminarlo posteriormente”.

¿Qué recomiendas para bajar y controlar la ansiedad en este tiempo?
No es necesario sufrir de algún TCA para tener ansiedad en este momento, muchas personas cuando no pueden o no saben lidiar con la ansiedad que provocan estas situaciones, lo reflejan en un aumento de la ingesta de algunos alimentos. Recomiendo incrementar el consumo de fibra, verdura y frutas en nuestra alimentación diaria. La fibra nos ayuda a aumentar la sensación de saciedad, la cual muchas veces, las personas que padecen de trastorno por atracón no logran controlarla. También es bueno crearnos una rutina de ejercicios, dentro de lo que se pueda en casa sin caer en la autoexigencia ni en rutinas “extremas” que puedan ser perjudiciales y muy comunes en personas con anorexia o bulimia.